¡Hay tantos deliciosos tequilas en México!

Hay dos estilos principales de tequila, aquellos mixtos y los 100% de agave.

Cuando se llaman mixtos tienen un mínimo del 51% de agave, pero puede mezclarse con otros azúcares de glucosa y fructosa para formar el resto del espíritu.

Una vez que se ajusta a su categoría específica se embotella en cinco estilos diferentes: Blanco, Plata, Joven, Oro y Reposado.

El oro suele ser un tequila con sabor a colorante de caramelo y extractos de roble, jarabes y azúcares.

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El tequila reposado tiene una crianza de al menos dos meses, pero no más de un año o se llama Añejo o Añejo Extra si tiene más de tres años en un barril de roble.

Para el tequila 100% de agave, los sabores pueden ser bastante duros en los estilos blanco y plata, pero se suavizan en un espíritu muy complejo con el reposado y el añejo.

Una de mis botellas favoritas es el Hornitos Black Barrel que, a pesar de ser etiquetado como un tequila de madera doble, en realidad es un tequila añejo de madera triple envejecido en barriles de whisky.

Esto es primero para desarrollar la etiqueta añejo, luego en barriles de roble americano profundamente carbonizados para cuatro meses, antes de ser finalmente envejecido en barricas de roble americano tostado durante dos meses para mejorar las notas de whisky.

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Da como resultado un sublime tequila de roble y vainilla con una perfecta armonía de humo, pimienta y un final maravillosamente limpio y largo, que no se encuentra a menudo en los tequilas.

Realmente es una maravilla que recomiendo probar.

El mito alrededor del tequila…

Ahora vamos a poner a descansar uno de los mitos que llega a rodear el tequila.

Algunas personas sostienen que algunos tequilas contienen un gusano en la botella y esto no es exactamente cierto.

El mezcal, que técnicamente encaja en el tequila, que por cierto es un tanto difícil encontrar para su venta se llega a vender con un gusano en la botella y esto es un sello particularmente cuando el mezcal se produce en Oaxaca, México.

Esta singular presentación no es dañina pero puede resultar extraña, particularmente para los extranjeros, tampoco indica que el mezcal sea más fuerte ni tampoco es un indicativo de que te sea una forma instantánea de “emborracharte”.

De hecho, comenzó como una estratagema de marketing a mediados de la década de 1940 y se ha utilizado desde entonces.

Ahora bien, esto tiene otra raíz mucho más interesante que solo marketing, esto por allá, hace cientos de cientos de años atrás, cuando nuestros antepasados extraían los jugos del maguey como del agave y por supuesto, no contaban con laboratorio para verificar la calidad de la bebida.

Los destiladores de mezcal entonces necesitaban algunos medios para probar su producto.

Es aquí donde aparece el gusano de maguey, también conocido como gusano de agave.

Lo que hacían aquellos primero destiladores era dejar caer en el tequila o maguey al gusano y dejaron la regla básica de que si el gusano seguía retorciéndose cuando llegaba al fondo de la botella, el licor era seguro para beber.

Si el gusano moría en el camino hacia las profundidades, entonces se considera a ese tequila no apto para tomar y se desechaba

Así las cosas con el gusano, los mitos y las historias. Sin embargo bien te puedo decir que los gusanos de maguey son una rica fuente de proteínas y es un platillo que se prepara en pueblos como Oaxaca e Hidalgo.

O bien, date un recorrido por los restaurantes colonia norte en la CDMX y encontrarás algunas variantes tanto de platillos regionales como el mejor de los acompañamientos en cuanto a tequilas se refiere.

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ruben.cardouga@mail.com